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EI ENTRENAMIENTO CON PESAS ¿ES REALMENTE TAN EFICAZ?

Las pesas, en contrariamente a lo que se cree,ayudan tambien a perder peso porque, durante el ejercicio,aceleran el metabilismo y lo mantienen alto durante varias horas despues del esfuerzo.Su eficacia, por lo tanto, es doble.Tonifican los musculos y devuelven la linea.

Sí, sobre todo porque permite estimular sólo los músculos que lo necesitan.
Si se quieren reforzar algunos puntos del cuerpo, como por ejemplo la parte interna de los muslos, los pectorales o los glúteos, media hora de ejercicio con cargas es más útil que una hora de natación o de carrera, que actúan de manera menos específica y sobre varios grupos musculares a la vez.
Pero hay más. Las pesas, contrariamente a lo que se cree, ayudan también a perder peso porque, durante el ejercicio, aceleran el metabolismo y lo
mantienen alto durante varias horas después del esfuerzo. Su eficacia, por lo tanto, es doble. Tonifican los músculos y devuelven la línea.

Quienes tienen la constancia de entrenarse dos o tres veces por semana durante una hora u hora y media, a las cinco semanas aproximadamente
se sienten ya más vigorosos. Las pesas dan resultados bastante rápida mente, pero «castigan» a los que tienen demasiada prisa. Es importantísimo respetar los tiempos de descanso para permitir que los músculos eliminen el ácido láctico responsable de las agujetas y las escorias metabólicas.
Los que exageran pueden enfrentarse con problemas de sobrecarga:
acumulación de toxinas, contracturas y microtraumas. Por otra parte, si las sesiones son poco frecuentes no son eficaces.
Lo ideal es hacer trabajar a los músculos días alternos.

El pecho no tiene músculos, está formado por piel, glándulas mamarias tejido adiposo. Así pues, no existe ninguna actividad física que modifique sus dimensiones. Pero, como se apoya directamente en los músculos pectorales, con los ejercicios adecuados no cabe duda de que se puede lograr un escote más firme y más «alto».
Mientras que para tener la tripa plana no sirven aparatos, basta con la gimnasia.

No existen ejercicios que resulten realmente terapéuticos. Es más, para el dolor de espalda lo ideal es una gimnasia suave. Sin embargo, las pesas tampoco están contraindicadas, con tal de que se respeten una reglas básicas. Por ejemplo, quienes padecen de las vértebras cervicales no tienen que excederse con los ejercicios para los hombros, porque automáticamente contraerían demasiado los músculos del cuello. Quienes tienden a encorvar los hombros han de tener cuidado con no levantar las pesas de abajo a arriba. El peligro es «cargarse» todavía más de hombros.

Depende del tipo de entrenamiento. Indudablemente las barras y los contrapesos son indispensables para quienes desean tener un cuerpo realmente musculoso. Pero el secreto para conquistar un tipo equilibrado y bien modelado, es entrenarse con cargas ligeras. El peso adecuado es el que permite llevar a cabo dos o tres serie de unas 12 ó15 repeticiones sin esforzar se demasiado. En general, es suficiente con barras de medio a dos kilogramos. Además, si se mantienen los músculos contraídos tanto en la fase activa (mientras se levanta el peso) como en la pasiva (mientras se vuelve a la posición inicial) se controlan mejor los movimientos, limitando todo lo posible el riesgo de traumas y microtraumas no sólo en los músculos, sino también en los tendones y en las articulaciones.

Sí se deja completamente de hacer ejercicio los músculos tienden a relajarse, pero es defícil, de todas formas, que se vuelva al estado inicial.
Los que ya llevan al menos un año entrenándose pueden estar tranquilos, los resultados de sus esfuerzos irán desapareciendo muy lentamente.

Respirar adecuadamente es el primer requisito para tener un abdomen en plena forma. Para ello hay que inspirar dilatando el abdomen hacia afuera y espirar contrayéndolo hacia adentro Pero cuidado. Hay que inspirar en la fase de relajación y espirar en la de contracción, a ritmo
controlado, constante y bastante lento. Para ello son indispensables la concentración mental y el control sobre el propio cuerpo.

                          Pero las ventajas de un abdomen esculpido armoniosamente se extienden también al bienestar cotidiano y al rendimiento deportivo.De hecho, estos músculos contienen los órganos internos, sostienen la espalda y facilitan muchos movimientos del cuerpo. Por consiguiente, es indispensable seguir con constancia un programa de ejercicios de tonificación y memorizar las reglas básicas de un correcto entrenamiento.


                                                            Para ello hay que tumbarse boca arriba, apoyando todas las vértebras en el suelo antes de empezar cualquier ejercicio. Y, sobretodo, hay que tener bajo control la zona lumbar, que tiende a encorvarse en las personas con una postura incorrecta de la espalda o con abdominales poco entrenados.


           Si no está uno bien entrenado, los ejercicios en posición supina con las piernas extendidas o los sit-up completos, partiendo desde la posición de tumbados, con las piernas extendidas, los pies en el suelo hasta levantar completamente el busto hacia las rodillas, son perjudiciales.ente.